Hacía tiempo, mucho, que un libro no me marcaba tanto como The Fault In Our Stars ("Bajo la misma estrella" en castellano, con premio a la imaginación del traductor); suena a tópico, lo sé, pero este no es el típico libro deprimente de adolescentes con cáncer. A todos los niveles, merece la pena.
Hazel Grace es una adolescente con metástasis de cáncer de tiroides terminal que cuenta la historia de su vida desde que conoce al enigmático, interesante y perfecto Augustus, ex-enfermo de cáncer de huesos. Sus vidas toman un giro desde el momento en el que se conocen y se embarcan en la maravillosa aventura de descubrir el amor y todas sus consecuencias; además, lejos de recaer en los típicos encuentros cursis que pueblan la literatura juvenil de hoy en día, Hazel y Augustus intercambian ideas y opiniones acerca de la vida, su significado y la muerte.
Lejos de la costumbre, este no es un libro a juzgar por su portada, o mejor dicho, contraportada; carece del sentimentalismo ultradepresivo que marca la mayoría de los libros que tocan el tema del cáncer y/o de la muerte. Por el contrario, la forma en la que Green aborda el tema de la muerte, desde el punto de vista de dos adolescentes, sorprenderá a más de uno; tengo la suerte de no haber estado a las puertas del infierno, pero me da la impresión de que Green se acerca bastante al sentimiento. Las páginas están cargadas de una filosofía imposible de ignorar, y (quizá rallando un poco el estereotipo), Augustus es uno de los personajes más interesantes que he tenido el placer de conocer nunca. Pero, no os engañéis, no se hace pesado ni pasteloso; lejos de eso, la fascinante historia de Hazel y Augustus está marcada por la cruenta realidad, recordándonos que la vida tiene un límite y, a veces, ni siquiera el amor puede dominarla.
Otro detalle a destacar es la inmensa cantidad de frases favoritas que puedes resaltar en un sólo libro; resulta dinámico e imposible de soltar, aunque para los lectores voraces que devoran el libro en una sola noche (sí, como yo), recomiendo una segunda lectura con más calma para asimilar la fuerza de las palabras de Green y la intensidad de sus enseñanzas.
Un libro que me acompañará para toda la vida, no tiene desperdicio; recomendable a todos los que quieran aprender un poquito de la vida y a los sepan recibir esta lección de humildad. Letal y perfecto.
En la Biblioteca del Búho encontrarás críticas de todos los libros y películas de su colección, analizados al detalle y bajo su sabio punto de vista.
24.6.13
21.6.13
Lost in Translation (2003) - Sofia Coppola
Tras su, en
mi opinión, fallida ópera prima ‘Las vírgenes suicidas’, Sofia Coppola volvía a
la dirección con un guion un tanto diferente pero conservando la esencia del
primero, Lost in Translation relata la historia de un amor imposible de dos
occidentales situado en las pobladas calles de Tokio, Bill Murray encarna a un
actor venido a menos que se traslada a Tokio a rodar un anuncio de whisky para
la televisión japonesa, por otra parte, Scarlett Johansson es la mujer de un fotógrafo
demasiado ocupado en su trabajo para centrarse en ella, a primera vista
recuerda a dos recomendadísimas películas del que para mi es el mejor director
de dramas románticos en la actualidad, Wong Kar-Wai, una de ellas es ‘Happy
Together’, ya que como en esta, en ambas son dos personas residentes en un país
extranjero donde consuman su amor y la otra ‘Deseando amar’ por el guion. Sin
embargo, ambas son diametralmente opuestas.
Si en la
película del director oriental lo que mandaba era la fotografía y la belleza
plástica en esta mandan las actuaciones protagonistas y una curiosa atmósfera
que Sofia, heredada de su padre, sabe otorgar a la película quedándole un
resultado más que satisfactorio, los golpes de humor de Bill Murray también son
constantes para aligerar la carga dramática, que no es poca, y Scarlett
Johansson es la que aporta todo el drama, no hay secundarios o no tienen
importancia. La película son dos almas perdidas unidas por el azar que buscan
encontrarse.
Es curioso
que a pesar de la diferencia de edad entre ambos protagonistas los dos sean tan
parecidos, aunque la relevancia en el mundo sea diferente en los dos casos
ambos se encuentran perdidos y sin saber como continuar, y que gracias a los
azares del destino puedan vislumbrar otro devenir, una película que da
especialmente una capacidad de identificación maravillosa a los espectadores.
No hay nada
en exceso, todo se complementa perfectamente y es visible para cualquier
espectador, a pesar de la atmósfera creada no es una dirección vistosa – lo que
no quiere decir que sea mala- y la película puede presumir de tener unos
momentos verdaderamente mágicos como los 15-20 minutos finales o el primer encuentro
entre los protagonistas.
Está de más decir que cualquiera que haya pasado por
una situación similar quiera volver a la situación inicial de la protagonista,
apoyada en una ventana observando la maravillosa postal de la ciudad de Tokio
imaginándose un futuro mejor.
4.6.13
Armonías de Werckmeister (2000) / Werckmeister harmoniák - Bela Tarr
Se me hace muy difícil escribir algo sobre 'Armonías de Werckmeister' filme realizado por el controvertido realizador húngaro Bela Tarr a principios de siglo, ya sea por pura incapacidad de analizar cualquier aspecto de la película desde un punto de vista meramente objetivo y crítico o porque la idea con la que me he quedado tras terminar de ver el filme no alcanza ni a arañar la superficie de los temas que trata de abordar el húngaro, es una idea vaga, vaguísima. Casi nula.
Es un filme semi desconocido que, técnicamente, es muy similar a todos los que se hacen desde la década de los 60, con el fallecimiento de Dreyer y el inicio de Tarkovski, pasando por Bergman, Tarr se erige como un nuevo director de ese estilo, con una técnica y un movimiento de la cámara prácticamente impecable pero con lo que de verdad importa, el tema que trata, escondido entre miles de florituras y extrañezas que no hacen más que el espectador pierda la atención necesaria en lo que está viendo. Esa imperiosa necesidad que existe entre este círculo de directores en alargar casi la totalidad de sus secuencias de una manera pretenciosa y carente de información, por ejemplo, el mostrar como dos personas caminan por una calle durante más de 5 minutos, o la llegada del motor de la película, la ballena, en el coche que la transporta ¿Qué aportan a la película, algo al guión, quizás? Absolutamente nada. Personalmente lo veo como una respuesta casi infantil al cine comercial, mayormente estadounidense, el hecho de que un director muestre que es un virtuoso con la cámara, que sabe moverla y manejarla, y que no sabe si otros directores podrán hacerlo, pero el simple hecho de hacerlo ya lo eleva a una categoría superior en el cine, y es lo que me molesta y hace que pierda el interés en la película, con el inicio tan prometedor que tiene, que luego todo se rompa simplemente por querer ensalzarse a sí mismo y demostrar que se puede hacer algo diferente. Diferentemente aburrido.
Otro aspecto de la película es la situación totalmente irreal que se vive, con un tufillo de reflexión filósofica que flota en el ambiente, la actuación de los personajes, un ejemplo de este es el inicio, que a pesar de que sea fuerte y serio, toda esa seriedad se pierde en la ridícula ejecución de la misma. Las actuaciones, a pesar de ser brillantes, son prácticamente ficticias, cada persona está inmersa en una vacuola invisible que impide mantener un diálogo interesante en la película, domina el silencio, y cuando se rompe solo es para la aportación de un monólogo con un significado demasiado intrincado (como en el de la música en el que se nombra algo de... ¿tonos y semitonos?) o de un diálogo carente de importancia.
Volviendo a los travellings kilométricos, existe una minoría en esta película verdaderamente bellos y necesarios, como en el que se muestra como los rebeldes llegan y salen del hospital o el final, con el motor dominante de la película hecho añicos, hasta ahí debería llegar esa aportación, de 140 minutos que dura, 30 son perfectamente desechables y no existiría ninguna variación en la película. Es por eso que este tipo de películas esté sujeta a una valoración puramente subjetiva, al menos en mi caso, en el caso hipotético de tener que elegir la mejor o mejores películas que se hayan realizado, eligiría las que son perfectamente disfrutables y entendibles por espectadores dispares, el endiosamiento que se le da a este tipo de filmes no reside más que en el desconocimiento colectivo, un ejemplo perfecto de esto es la táctica de Malick, realizar filmes como este, densos y complejos y con una técnica perfecta pero asignándoles protagonistas propios de películas comerciales, como en 'El árbol de la vida', perfecto y con un mensaje a mi juicio mucho más entendible que en el de Tarr, y al estar expuesto al gran público ocurre lo inevitable, empiezan a lloverle críticas por todos lados.
A pesar de todo, en la película siguen existiendo detalles de genio y muy disfrutables, como el asalto al hospital o la música de Mihály Víg, como en el primer encuentro entre la ballena y el protagonista o en la toma final. Detalles que son totalmente opacados por el tedio en que se cae al estar viéndola.
Por suerte o por desgracia, Bela Tarr ha anunciado que 'El caballo de Turín' será su última aportación al cine.
18.5.13
Chaparrón / Shû u (1956) - Mikio Naruse
Se me
presenta un importante reto a la hora de escribir algo sobre esta película,
película inencontrable en la cinematografía española debido a que no ha sido
editada. Protagonizada por la adjetivada como ‘eterna virgen’ japonesa Setsuko
Hara debido a su repentina retirada de las cámaras hace ahora 50 años aborda el
tema del matrimonio y sus dificultades, tema ya tratado por el mismo director
en ‘El almuerzo’ (1951) y como ya hiciera Yasujiro Ozu en ‘Una gallina en el
viento’ (1948) (ambas películas comparten hasta protagonista masculino) y
dirigida por Naruse, considerado la cuarta estrella de la dirección japonesa
tras Kurosawa, Mizoguchi y Ozu.
Debido a lo
espinoso del tema es importante la presentación de los personajes de una manera
directa, la película comienza con el matrimonio asentado en una habitación
asfixiante y con los dos componentes interpretando sus dos roles asignados en los
años 50, la mujer cosiendo y el hombre leyendo el periódico y quejándose de una
siempre dura jornada de trabajo, matrimonio sólo unido debido a la retahíla de
comentarios peyorativos que saldrían a la luz por parte de sus vecinos a raíz
de su separación, como contraposición a este matrimonio aparecen dos más que
les hace darse cuenta de su situación, el matrimonio vecino, aparentemente
felices, y la llegada de una amiga joven y recién casada, cuyos problemas
conyugales provocan la risa en la pareja principal.
Es muy fácil
encontrar similitudes en forma y fondo entre las películas de Ozu y Naruse, a
mi gusto más refinado y pulcro en su modus operandi el primero, debido al tema
central de sus películas, la descomposición de la familia, mientras que Naruse
opta por dotar a la película de un dinamismo que hace más llevadera a la
película, Ozu adopta un tono radical posando la cámara en el suelo, el sopor
que debería llevarse a cabo queda rápidamente opacado por la excelencia de sus
películas y la magnificencia de sus actores habituales, una de esas habituales
es la protagonista de esta película, llevando la carga dramática del filme y adoptando
una postura similar de la que ya hizo gala en ‘El almuerzo’, la carga que lleva
en la espalda como cumplir las exigencias de su marido, llevar la casa o poner
buena cara frente a también las exigencias que le plantean sus vecinos se manifiesta
a través de su expresión.
Dividida
claramente en dos partes, la primera queda formada por la presentación de la
pareja protagonista y la segunda por los problemas de trabajo típicos en el
Japón de los 50. Es posible encontrar una subtrama que abordaría Ozu con más
protagonismo en ‘Buenos días’ (1959), y es la relación entre una comunidad
vecinal y la hipocresía por parte de algunos, relación tensa que estalla ante
las narices de todos en una reunión vecinal.
A partir de
cierto suceso que tiene lugar avanzado el metraje, ambas personas descubren que
tienen que aprender a complementarse el uno al otro para que el matrimonio no
se descoyunte a través de un final precioso que elevan la categoría de la
película de perderse entre las buenas películas que forman el cine clásico
japonés a una categoría mayor, a la altura de otras películas de Naruse como ‘La
voz de la montaña’, también interpretada por Hara.
11.5.13
La Isla (2005) - Michael Bay
A pesar de haber recibido más críticas negativas que positivas, a mí La Isla (quizá por ser una amante de la medicina y la investigación), me pareció una buena producción, cargada de aspectos científicos que te hacen pensar y bien interpretada.
El filme de ciencia-ficción cuenta la historia de Lincoln Eco-Seis (interpretado por Ewan McGregor) y Jordan Delta-Dos (Scarlett Johansson), dos clones que viven engañados en un macro-complejo subterráneo bajo la teoría de que la Tierra quedó destruida en una catástrofe ecológica y está ahora desierto -siendo ellos los únicos supervivientes. El único reducto limpio y habitable es un lugar llamado "La Isla", a donde pocos tienen la oportunidad de trasladarse, cuando de tanto en tanto, se celebra un sorteo. Cuando Lincoln descubre la verdad acerca de su existencia, tratará de escapar con Jordan y se internarán en una peligrosa incursión al mundo real mientras que los despiadados científicos al cargo de la organización les dan caza.
Teóricamente no debería haber dicho que son clones, pero lo creo conveniente a la hora de hacer más fácil la comprensión de la película, puesto que en la primera parte (cuando descubren lo que son) hay que tener los cinco sentidos puestos en la pantalla, además de ciertos conocimientos de biología. Dicho lo cual, no voy a negar que es algo compleja en ese sentido (conviene comentarla con alguien para aclarar hechos y sacar conclusiones), y sin embargo puede despertar muchas dudas existenciales. La crítica profesional desacredita por completo la segunda parte del filme, tachando la acción de estereotipada y repetitiva. Debo decir que estoy de acuerdo. Así como no es insoportable, echa por tierra el clímax al que había llegado la primera hora de producción, haciendo así una especie de fusión entre dos películas -una de ciencia-ficción con otra de acción-, ninguna de las cuales queda completamente desarrollada.
La actuación de McGregor y una joven Scarlett Johansson es destacable debido a que los personajes que interpretan carecen de madurez intelectual y conocimientos acerca del mundo real, lo que hace que los actores tengan que meterse en el cuerpo de, básicamente, dos niños.
En resumen, puede que no sea la mejor película del siglo, y la segunda parte es, ciertamente, un pequeño fiasco, pero apelará a la curiosidad científica y a replantearse los valores morales de más de uno durante, al menos, la primera hora. En una escala del 1 al 10, le doy un 7.5, pues personalmente me marcó bastante y creo que merece la pena verla al menos un par de veces.
El filme de ciencia-ficción cuenta la historia de Lincoln Eco-Seis (interpretado por Ewan McGregor) y Jordan Delta-Dos (Scarlett Johansson), dos clones que viven engañados en un macro-complejo subterráneo bajo la teoría de que la Tierra quedó destruida en una catástrofe ecológica y está ahora desierto -siendo ellos los únicos supervivientes. El único reducto limpio y habitable es un lugar llamado "La Isla", a donde pocos tienen la oportunidad de trasladarse, cuando de tanto en tanto, se celebra un sorteo. Cuando Lincoln descubre la verdad acerca de su existencia, tratará de escapar con Jordan y se internarán en una peligrosa incursión al mundo real mientras que los despiadados científicos al cargo de la organización les dan caza.
Teóricamente no debería haber dicho que son clones, pero lo creo conveniente a la hora de hacer más fácil la comprensión de la película, puesto que en la primera parte (cuando descubren lo que son) hay que tener los cinco sentidos puestos en la pantalla, además de ciertos conocimientos de biología. Dicho lo cual, no voy a negar que es algo compleja en ese sentido (conviene comentarla con alguien para aclarar hechos y sacar conclusiones), y sin embargo puede despertar muchas dudas existenciales. La crítica profesional desacredita por completo la segunda parte del filme, tachando la acción de estereotipada y repetitiva. Debo decir que estoy de acuerdo. Así como no es insoportable, echa por tierra el clímax al que había llegado la primera hora de producción, haciendo así una especie de fusión entre dos películas -una de ciencia-ficción con otra de acción-, ninguna de las cuales queda completamente desarrollada.
La actuación de McGregor y una joven Scarlett Johansson es destacable debido a que los personajes que interpretan carecen de madurez intelectual y conocimientos acerca del mundo real, lo que hace que los actores tengan que meterse en el cuerpo de, básicamente, dos niños.
En resumen, puede que no sea la mejor película del siglo, y la segunda parte es, ciertamente, un pequeño fiasco, pero apelará a la curiosidad científica y a replantearse los valores morales de más de uno durante, al menos, la primera hora. En una escala del 1 al 10, le doy un 7.5, pues personalmente me marcó bastante y creo que merece la pena verla al menos un par de veces.
"You're special. You have a very special purpose in life. You've been chosen. The Island awaits you".
Iron Man 3 (2013) - Shane Black
Para los fans incondicionales de la legendaria productora Marvel no hay nada que decir; si, por algún casual, hay alguien que no esté muy familiarizado con las aventuras del Hombre de Hierro, sólo tengo que decir que no deja nada que desear. Iron Man, al igual que todas las producciones de Mavel, proporciona una historia bien trabajada, una ración de efectos especiales insuperables y el mejor chute de adrenalina durante toda la película, acompañada con escalofríos variados, resultado de la incesante acción.
En esta nueva entrega, Tony Stark se enfrenta a su peor enemigo: su lado humano. Tras su colaboración con Los Vengadores (anterior película de Marvel con la que enlaza nuestra historia) y darse cuenta de que el mundo es un lugar más peligroso de lo que pensaba, ve su valor mermado bajo la amenaza de perder todo lo que quiere. Cuando esta amenaza se convierte en directa, ante la aparición del enemigo más poderoso al que jamás se ha enfrentado, Stark tendrá que hacer uso de todas sus capacidades e ingenio para proteger a las personas que ama.
Lo primero a destacar de la película es, claramente, el agudísimo ingenio con el que Robert Downey Jr hace suyo el papel, fusionando así actor y personaje en una caracterización que todos los fans siempre hemos tenido en un pedestal. Seguidamente, cabe resaltar la actuación de Gwyneth Paltrow (como Pepper Potts, novia y ser más querido de Iron Man), quien ha sido entregado un papel mucho más importante en esta última secuela y ha sabido dominarlo perfectamente. Además, como ya estamos acostumbrados a ver en producciones de Marvel, todos los personajes -desde antagonistas a secundarios- están labrados con maestría y completan el filme con su ingenio, humor o maldad. Los efectos especiales son, por supuesto, espectaculares.
Con todo, Iron Man 3 no peca de ser "exactamente igual" que las anteriores entregas, ya que esta vez los guionistas trabajado más la historia, o sea, que no sólo hay peleas y explosiones; vemos el lado más humano y vulnerable de Stark (que ya se dejó entrever en la segunda entrega de la saga), y nos queda claro que hasta los héroes más poderosos tienen miedo. Puede que sea un cliché, pero para nada ralla en la cursilería; un aspecto que quizá se haya visto mermado sea el final, que (sin desvelar nada), sí resulta un poco pasteloso, aspecto que nunca antes se había visto en Marvel. No estropea la película, en absoluto, pero desinfla un poco la adrenalina acumulada en el clímax final; paralelamente, Tony Stark toma una decisión totalmente inesperada y que sorprenderá a más de uno.
En resumen y teniendo todo lo dicho en cuenta, Iron Man 3 no decepcionará a los antiguos fans y entusiasmará a los que buscan una buena película de acción (aunque naturalmente es aconsejable ver las dos primeras entregas antes). Una vez más, Marvel se lleva la medalla de oro.
Lo primero a destacar de la película es, claramente, el agudísimo ingenio con el que Robert Downey Jr hace suyo el papel, fusionando así actor y personaje en una caracterización que todos los fans siempre hemos tenido en un pedestal. Seguidamente, cabe resaltar la actuación de Gwyneth Paltrow (como Pepper Potts, novia y ser más querido de Iron Man), quien ha sido entregado un papel mucho más importante en esta última secuela y ha sabido dominarlo perfectamente. Además, como ya estamos acostumbrados a ver en producciones de Marvel, todos los personajes -desde antagonistas a secundarios- están labrados con maestría y completan el filme con su ingenio, humor o maldad. Los efectos especiales son, por supuesto, espectaculares.
Con todo, Iron Man 3 no peca de ser "exactamente igual" que las anteriores entregas, ya que esta vez los guionistas trabajado más la historia, o sea, que no sólo hay peleas y explosiones; vemos el lado más humano y vulnerable de Stark (que ya se dejó entrever en la segunda entrega de la saga), y nos queda claro que hasta los héroes más poderosos tienen miedo. Puede que sea un cliché, pero para nada ralla en la cursilería; un aspecto que quizá se haya visto mermado sea el final, que (sin desvelar nada), sí resulta un poco pasteloso, aspecto que nunca antes se había visto en Marvel. No estropea la película, en absoluto, pero desinfla un poco la adrenalina acumulada en el clímax final; paralelamente, Tony Stark toma una decisión totalmente inesperada y que sorprenderá a más de uno.
En resumen y teniendo todo lo dicho en cuenta, Iron Man 3 no decepcionará a los antiguos fans y entusiasmará a los que buscan una buena película de acción (aunque naturalmente es aconsejable ver las dos primeras entregas antes). Una vez más, Marvel se lleva la medalla de oro.
"I'm here on a mission: Fighting back".
10.5.13
El rey de la muerte / Der Todesking (1990) - Jörg Buttgereit
Corrían los ochenta tardíos en Alemania y surgía un nuevo
género sin ninguna obra resaltable, el ‘Ultragore Alemán’ a excepción de esta del director que más
obsesión ha tenido con la muerte, Jörg Buttgereit, en esta ocasión, la cámara
actúa como narrador, nunca como juez de
la decisión más radical de un ser vivo, terminar con esa condición y pasar a
otro mundo en busca de la felicidad y el placer no encontrado en este mundo.
Concretamente un suicidio por cada día de la semana como un cuento terrible que
vuelve a empezar transcurrido su fin, como en un continuo bucle. Es una de las
películas que más veces he tenido ocasión de ver y tiene el papel de una de las
obras que más me han sorprendido de cuantas he visto.
El ultragore alemán es un movimiento cinematográfico con
unas características fijas, mostrar la máxima casquería y recitales de sangre
en pantalla, impregnados de un humor involuntario debido a su ínfima calidad,
películas malas sin mayor pretensión que llegar a los videoclubs prohibidos de
serie B, quizá sea lo más curioso de la película, una película que
paradójicamente alumbra uno de los más desgarradores relatos jamás contados y
un final precioso.
Sin dar tregua al espectador, mediante los recursos más
truculentos y desagradables posibles se traza una parábola entre lo vomitivo y
lo bello para crear un experimento con un lirismo atronador inscrito en la
película a través de una música sencilla –como todo el metraje- pero con una
fuerza mayúscula. Como todo este tipo de cine marginal hace uso excesivo de las
secuencias gore, que aparte de ser totalmente innecesarias no aportan nada al
resultado final de la película, incluso lo estropean, haciendo que el
espectador sensible abandone el visionado de esta al cuarto de hora. Como
contradicción a esto se encuentra la secuencia que corresponde al jueves, que
sin mostrar absolutamente nada es más escalofriante que todas las demás.
Para acabar la reseña de esta película querría enfatizar en
el hecho de que no hay un protagonista fijo, debido a la cantidad de personas
que pasan por la pantalla y a la corta duración de la película no nos da tiempo
a identificarnos con ningún personaje, sus pasos por la película han sido los
mismos que por sus efímeras vidas, invisible. El último punto ha destacar es
como siempre en este director tan peculiar la sucia atmósfera que dota a la
película, al igual que los personajes, la misma gente marginal a la que giramos
la vista por la calle, que es lo que al fin y al cabo se hace con este tipo de
cine, enterrarlo bajo la alfombra para que no huela. A destacar la música de
los créditos, totalmente preciosa.
No tiene carisma, no tiene un ritmo muy acelerado, no tiene
unos efectos especiales gigantescos, no tiene presupuesto, no tiene unas
actuaciones de diez ni tiene una dirección sobresaliente, sin embargo, se eleva
por encima de las típicas películas para ofrecer una propuesta diferente.
''Este es el rey de la muerte. Hace que la gente no quiera vivir más''
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